Mezclamos la harina, la sal y la levadura. Calentamos ligeramente la leche, añadimos el aceite y lo amasamos todo junto hasta que quede una masa uniforme.
Hacemos una bola y colamos la salsa de tomate para quitarle el esceso de agua y evitar que nuestra masa quede demasiado húmeda.
Cuando la masa haya reposado la cortamos en dos y damos forma a la pizza. Personalmente me gusta muy fina, así que la vamos estirnado hasta que quede casi transparente.
Precocinamos la masa unos 5 min a máxima potencia hasta que quede cocida, y a continuación añadimos lo que más nos guste: en este caso salsa de tomate, jamón, queso mozzarella, parmesano rallado y cherrys. Si añadimos verudras, como champoñones, mejor si los cocinamos para que pierdan el agua.
Cocinamos la pizza hasta que el queso esté derretido y voilà!! Antes de comerla añadimos albahaca freca, y queda genial.