Clara Peeters, las flores y el mahalabia (ESP)

Clara Peeters, las flores y el mahalabia (ESP)

Clara Peeters fue una pintora flamenca del barroco del siglo XVII, de la que tenemos muy poca información. Se cree que nació en Amberes, donde trabajó, y no se conoce exactamente la fecha, pero su partida de bautismo data del 15 de mayo de 1594. Los estudiosos creen que su padre fue pintor, y fue así como ella aprendió el arte de la pintura. La primera obra que se conoce de la artista es un bodegón con galletas de 1607, cuando Peeters tendría unos catorce años, y la última de 1621. Es sobretodo conocida por sus bodegones y, de hecho, fue pionera en el género de las naturalezas muertas en los Países Bajos. 

Bodegón con flores, copa dorada, almendras y frutos secos, Clara Peeters, 1611.

Sus obras nos ayudan a saber qué se consumía y cuáles eran los productos de lujo de la época en los Países Bajos, ya que no sólo representa alimentos, también ramos de flores, lujosas copas doradas, cristal veneciano, joyas, porcelana china o preciosas bandejas y cubertería de plata, entre otros objetos. 

Las pinturas de Peeters están llenas de detalles, y a menudo encontramos su firma escondida, iniciales o pequeños autorretratos en el reflejo de las superficies brillantes. Este es un detalle importante, ya que parece una forma de reivindicarse como pintora, introduciéndose en sus propias obras. 

Se conocen pocas mujeres artistas de este período, y por este motivo la figura de Peeters es tan importante. En el Museo del Prado encontramos cuatro de sus obras y, de hecho en el 20216, Clara Peeters fue la primera mujer en protagonizar una exposición en el Prado. 

Ramo de flores, Clara Peeters, ca. 1612. 

Basándome en las flores, un elemento muy recurrente en los bodegones de Peeters, la receta de hoy es un postre fantástico que descubrí en un viaje a Marrakesh, en el restaurante de cocina libanés Naranj. Poco después lo comí de nuevo en Muaré, en Palma, un restaurante de cocina mediterránea muy recomendable. El plato se llama mahalabia, y es como una Natilla o panna cotta típica del Líbano y de otros países del Oriente Medio. Lo que más me gusta del plato es su sabor floral y la textura suave, que contrasta con los frutos secos crujientes. Imagino que los cuadros de Clara Peeters saben a mahalabia, por las flores y los frutos secos, dos elementos muy comunes en sus bodegones. ¡A continuación os dejo la videoreceta y la receta escrita!

Mahalabia

Eating Arts
Un postre libanés a base de leche, maicena y frutos secos.
Tiempo de preparación 10 min
Tiempo de cocción 15 min
Tiempo total 25 min
Plato Dulce
Cocina Mediterranean
Raciones 6

Ingredientes
  

  • 600 g de leche
  • 200 g de nata con +35% m.g.
  • 70 g de azúcar
  • 40 g de harina de maíz o maicena
  • Una cucharada de agua de rosas o de azahar
  • Rosas secas, pistachos, almendras y coco para decorar

Elaboración paso a paso
 

  • El primer paso es poner en un cazo la leche, la nata y el azúcar al fuego.
  • Cuando el azúcar se ha disuelto añadimos la harina de maíz, que podemos disolver con un poco de leche en un recipiente para que no queden grumos.
  • Vamos removiendo hasta que empiece a espesar pero sin que hierva.
  • Añadimos el agua de rosas o de azahar. También se puede sustituir por vainilla o esencia de almendras.
  • Ponemos la mezcla en unos vasitos y dejamos que enfríe en la nevera unas horas.
  • Antes de servir añadimos los pétalos de rosa (comestibles), los pistachos, las almendras y el coco seco. ¡Y voilà!

Para saber más:



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